Diseño para todos significa proyectar e introducir en el mercado productos, servicios y entornos que sean accesibles y utilizables por el mayor número de usuarios.
El Diseño para todos se debería aplicar a las diversas áreas de la vida: hogar, educación, trabajo, ocio, transporte...
Sólo así, se podrán eliminar las barreras que impiden a los ciudadanos, independientemente de su edad, constitución capacidad, desarrollarse como personas autónomas.